Reflexión del Evangelio
¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito sea el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto de los cielos! (Mateo 21:9). Preparados o no, llegamos a la Semana Santa, también llamada Semana Mayor. Conmemoramos la entrada triunfante del Señor a Jerusalén. ¿Has pensado de qué forma acompañaremos a Jesús durante la semana? ¿Cuáles son los planes en familia y en la comunidad parroquial? Muchas familias aprovechan este tiempo para salir de vacaciones, lo cual es muy bueno. Sin embargo, eso no es motivo para dejar a Jesús solo. Dondequiera que estemos, podemos tener momentos de oración y reflexión en el Misterio de la Pasión del Señor.
Se agitan las palmas benditas en nuestras manos y se escuchan los vivas del pueblo. Y en menos de una semana, daremos comienzo al Triduo Pascual. Judas lo traicionará a cambio de unas cuantas monedas; sus discípulos lo abandonarán y Pedro terminará negándolo. Todos le habían prometido fidelidad. Sin embargo, fallaron a la hora del arresto. Jesús es el amor que no se deja vencer y da muestras de ello aun en su tribulación. Cura al soldado que se acerca a arrestarlo, perdona a quienes lo crucifican y le da esperanza al ladrón arrepentido que muere con él. ¿Qué podemos aprender de todo esto? ¿A qué nos invita Jesús en este tiempo tan concreto? La respuesta es personal, pero démonos cuenta que, al final de todo el Vía Crucis, lo que vence es el amor. ©LPi
Notas de Misa
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